
Esa capacidad técnica lleva a Franklin Ballesteros a ofrecernos una variedad de composiciones y de tratamientos en los que, aunque la mano es perceptiblemente la misma, los acentos plásticos que influyen en su realización son diferentes. Por supuesto, el equilibrio es denominador común en toda su obra, tanto cuando realiza en un estilo próximo a lo que es tradicional en este género como cuando construye con una idea más moderna, de amplia mancha, larga pincelada, trazo valiente y más dinámica composición.También son factores comunes en sus cuadros la suavidad de tonos —con armonía y delicadeza colorista—, la síntesis de un dibujo siempre excelente y una admirable limpieza general que destaca en todo su trabajo.
Antonio de Santiago (1982). Periodista y crítico de arte. miembro de Asociación Española de Pintores y Escultores
(AEPE)